sábado, 6 de agosto de 2016

Niño Venezolano

La crisis en Venezuela, es la mirada de mi madre abriendo la nevera extrañando el tiempo donde podía escoger entre arepas o papas fritas pa´ nosotros sorprender, es la cola en la bodega de la esquina y el mandado a esperar el pan, corriendo por el barrio por que mataron a alguien que se quería llevar algo que no era de él. La crisis en Venezuela, es mi padre saliendo a trabajar, esperando que salga el vecino pa´ bajar juntos como ayer, siempre con la señal de la cruz, un vaso de agua y un gran abrazo de oso como si no lo voy a volver a ver. La crisis en Venezuela, es mi hermano, comprando un pasaje sin saber que destino tomar, con su bolso en la mano, y una propuesta de ayudar, lagrimas en los ojos y la pelota que le dio papá, cuando jugaban en el barrio el béisbol profesional. La crisis en Venezuela, es asistir a mi escuela y notar, que dos amigos míos, no han venido desde hace más de un mes, que el pupitre y las luces, se mudaron a casa de Miguel, después que ahora se la pasa con la mala junta de Abel, y que cada vez que le cuento a mamá, lo que hace es llorar, como cuando me quedo dormido sin comer porque no hay na´.

Niño Venezolano

La crisis en Venezuela, es la mirada de mi madre abriendo la nevera extrañando el tiempo donde podía escoger entre arepas o papas fritas pa´ nosotros sorprender, es la cola en la bodega de la esquina y el mandado a esperar el pan, corriendo por el barrio por que mataron a alguien que se quería llevar algo que no era de él. La crisis en Venezuela, es mi padre saliendo a trabajar, esperando que salga el vecino pa´ bajar juntos como ayer, siempre con la señal de la cruz, un vaso de agua y un gran abrazo de oso como si no lo voy a volver a ver. La crisis en Venezuela, es mi hermano, comprando un pasaje sin saber que destino tomar, con su bolso en la mano, y una propuesta de ayudar, lagrimas en los ojos y la pelota que le dio papá, cuando jugaban en el barrio el béisbol profesional. La crisis en Venezuela, es asistir a mi escuela y notar, que dos amigos míos, no han venido desde hace más de un mes, que el pupitre y las luces, se mudaron a casa de Miguel, después que ahora se la pasa con la mala junta de Abel, y que cada vez que le cuento a mamá, lo que hace es llorar, como cuando me quedo dormido sin comer porque no hay na´.

martes, 26 de enero de 2016

Libertad en la carcel

El Ruido de una sirena me despierta de forma automática , como despierta el sol, tras los músculos de la selva de las montañas , en el extraño terremoto pueblerino, la logística policial , capturó a dos posibles maleantes.Para mi sorpresa la alegría de los detenidos, asemejaba los regalos que recibía todos los 24 de diciembre cuando era un infante. La captura se caracterizó por un teatro en vivo, sin ningún esfuerzo, todo apunta a que algo anda mal. Los sistemas carcelarios en Venezuela, resultan ser el paraíso , para muchos maliantes , ya que desde allí, pueden realizar numerosas operaciones ilegales sin ser reprimidos, por que total ya están presos. Que tranquilidad podremos tener los venezolanos, si los sistemas carcelarios representan una meta donde pueden consolidar sus negocios. Que impotencia pensar que los antisociales, anden por las calles haciendo y deshaciendo , esperando la felicidad de la libertad en la cárcel. https://www.youtube.com/watch?v=pVVGg8xwYMo